Elige la partida y sus ejemplares
En el panel Mi presupuesto (árbol con búsqueda y filtro «solo asignados») seleccionas una partida; a la derecha aparecen sus líneas de medición, agrupadas por de dónde salen —el tipo, un criterio, un conjunto, los materiales, las habitaciones o lo que escribiste a mano—, con su cantidad y % certificado y un punto de estado.
Se certifica todo lo que mide, no solo lo asignado a tipos: si una partida la mediste a mano o por habitaciones, aquí la puedes certificar igual. Y la medición que ves es la misma del presupuesto, porque sale del mismo cálculo. Ojo a una cosa: la lista se prepara al abrir la ventana, así que si cambia algo con ella abierta, pulsa Actualizar arriba a la izquierda: vuelve a leerlo todo —remide (por si tocaste asignaciones o líneas) y relee la certificación de disco, incluida la que hayas hecho sobre un plano, o la que llegue de un .mkn o de la sincronización con Drive—, sin cerrar la ventana.
Lo que llevas certificado, en el mismo árbol. A la derecha de cada partida ves su importe certificado y, debajo, la cantidad (en gris mientras esté a cero). Cada capítulo dice su importe certificado y el % que supone sobre lo presupuestado en ese capítulo. Y al pie del panel tienes el total certificado a origen, con su % sobre el presupuesto y —si tu presupuesto lleva gastos generales, beneficio o IVA— el total con ellos, el mismo que saldrá en el documento. Todo se actualiza al certificar.
Filtra por estado, haz selección múltiple (Ctrl/Mayús) y resáltalos en 3D para ubicarlos. El pie muestra la cantidad certificada y su importe.
Sin abrir la ventana: selecciona uno o varios elementos en el 3D (Ctrl+clic para ir sumando; abajo a la derecha ves cuántos llevas) y pulsa el botón derecho → Certificar…. Te salen las partidas de lo que has seleccionado, con a cuántos elementos llega cada una y lo que ya tienen certificado —el porcentaje es a origen, así que hay que saber de dónde se parte—; eliges el % y se aplica. Si los elementos no coinciden entre sí, te avisa de que aplicar los iguala, y si el número que pones es menor que el de alguno, de que le estás bajando lo certificado. Es la vía rápida en obra: miras un paño, marcas lo que está hecho y sigues.
Al abrir la ventana, el modelo se pone en «Por certificación» —el avance en color— y al cerrarla vuelve a como lo tenías. Mientras esté así, el elemento que selecciones no se pinta de verde: se le marcan las aristas en rojo, para que no se pierda el color que dice cómo va. Al deseleccionar, las líneas se van.
Lo que sale impreso. Además del resumen por capítulos, el documento lleva una columna de % pendiente —lo que le falta a cada capítulo para estar terminado, que no es lo mismo que su peso en la certificación— y, al final, un gráfico de avance: una barra por capítulo con lo certificado en verde y lo pendiente en claro, y el porcentaje total de la obra. Un capítulo que todavía no tiene medición sale con una raya en vez de un 0 %: no es que no se haya hecho nada, es que no hay contra qué medirlo.
La barra «3D» decide qué le hace la ventana al visor: Resaltar lo marcado, Aislar (solo eso a la vista), Rayos X (el resto translúcido) y Encuadrar para llevar la cámara. Son excluyentes: al pulsar el que ya está puesto, se apaga y el modelo vuelve a verse entero. Como la certificación se abre en una ventana aparte, puedes dejarla en el segundo monitor y ver el modelo mientras certificas.
Ojo con lo que no tiene geometría. Lo que mediste a mano o por superficie de habitación no cuelga de ningún elemento del modelo, así que no hay nada que resaltar, aislar ni colorear: la ventana te lo dice cuando marcas una de esas, en vez de dejar el 3D como si el botón no funcionara. Y con varios IFC abiertos, lo certificado en cualquiera de ellos cuenta y se ve —da igual cuál tengas activo—; solo deja de contar lo que descargues.
Y lo medido sobre un plano, se ve en su plano. Si la línea que marcas vino de una medición sobre un PDF o DXF, el área central salta a Planos, abre el plano y la página de ese trazo, se pone en su partida y lo resalta —es su forma de «verse en el área gráfica», ya que no tiene geometría 3D—. Si cerraste los planos, un botón «ver el trazo en el plano» lo reabre. (Hace falta que el plano esté cargado.)
Sin abrir nada: pasa el ratón por encima de un elemento en el visor y su rótulo te dice las partidas en las que se mide y el % certificado de cada una, con su punto de color (lo que no esté certificado dice 0 %). Es la consulta rápida de «¿cómo va esto?» sin tocar la ventana.
Y el avance sobre el modelo entero: en el botón de coloreado del 3D (la paleta, arriba a la izquierda del visor) tienes Por certificación, que pinta todos los modelos cargados con la misma escala y deja translúcido lo que no tiene ninguna partida, para que no estorbe. Es la misma lectura que el botón Avance de la ventana, pero se queda puesta mientras trabajas.
Y al revés: pincha un elemento en el 3D y la ventana se va sola a su partida, con ese ejemplar marcado y a la vista. Si el elemento lleva varias partidas, te lleva a la que ya tuvieras abierta y te ofrece las otras en una barra, para certificarlo en todas sin buscarlas. Si no tiene ninguna asignada, te lo dice.
Los cuatro paneles se ajustan. Arrastra las separaciones entre ellos para darle sitio al que estés usando —normalmente el de los elementos— y doble clic en una separación devuelve el reparto de siempre. Se recuerda para la próxima vez que abras la ventana.
Y para ir a UNO, la caja de buscar. Encima de los filtros de estado: escribe el nombre del elemento, su planta o su número y la lista se queda con los que casen. No hace falta poner los acentos, y puedes escribir varias palabras en cualquier orden («muro 3» encuentra «Muro básico · Planta 3»). Se combina con los filtros de estado, así que «lo que falta por certificar de la planta 2» son dos clics y una palabra.
Avance pinta la obra. Colorea todo el modelo según cómo va la certificación de cada elemento, y se repinta según vas certificando, sin moverte la vista. La escala resume las varias partidas que suele llevar un elemento (levantar, enfoscar, pintar):
Verde, todas al 100 %. Naranja oscuro, todas empezadas pero alguna sin rematar. Naranja, alguna empezada y otras sin tocar. Gris, sin empezar. Azul, «no aplica». Los dos naranjas separan lo que en obra son dos cosas muy distintas: falta empezar y falta rematar. Un elemento con una sola partida al 50 % sale en naranja oscuro (todas las suyas están empezadas). Al cerrar la ventana, el modelo vuelve a como estaba.
El verde exige el 100 % de verdad. Basta con que una de sus partidas vaya al 99 % para que el elemento siga en naranja oscuro. Y con varios IFC abiertos, cada archivo cuenta lo suyo: lo certificado en la estructura no pinta nada en el MEP aunque dos elementos compartan número dentro de sus archivos.